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19 de enero de 2015

A ordenar las normas educativas - Página 12

Desde su primera Constitución en 1854, la provincia de Buenos Aires acumula centenares de reglamentaciones en materia de educación. Estas disposiciones pertenecen a distintos momentos históricos y, en la actualidad, generan un volumen desmesurado y contradictorio que lo hacen de difícil consulta para la comunidad educativa. Con el objetivo de explicar el sistema educativo bonaerense y regular su funcionamiento, en el próximo período legislativo el senador bonaerense Gustavo Oliva (FpV) presentará un proyecto de Código Educativo que busca unificar y ordenar su normativa. Además, la propuesta intentará introducir una serie de innovaciones de manera de mejorar la experiencia de aprendizaje y hacerla más inclusiva. “Es un aporte a la jerarquización del sistema educativo. Busca promover criterios innovadores que nos permitan construir una nueva escuela para dentro de 30 o 50 años”, asegura a Página/12 Oliva, autor del proyecto.

“Existen muchos actores sociales como los consejos escolares, padres, alumnos, docentes o cooperativas, a los que les es muy difícil acceder a la legislación educativa vigente porque se encuentra dispersa en once leyes estructurales. El proyecto busca ordenar, sistematizar y jerarquizarla para que todos tengan conocimientos de sus derechos y obligaciones”, remarca Oliva, presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Técnica del Senado.

La iniciativa contiene 1127 artículos, reunidos en 132 capítulos, 24 títulos y cuatro libros, producto del trabajo de tres años de un equipo con saberes multidisciplinarios. El proyecto introduce las modificaciones necesarias para mejorar la coherencia relacional de los textos reunidos.

Esto significó la reescritura del articulado de las principales leyes que rigen la educación en la provincia, integrando los textos relacionados de la Ley de Educación Nº 13.688, del Estatuto del Docente y del Reglamento General de Instituciones Educativas, entre otras disposiciones. Asimismo, se erradicaron las leyes que tienen falta de uso, obsolescencia, o son contradictorios entre sí.

El proyecto de Código Educativo bonaerense también busca diseñar nuevos dispositivos pedagógicos para el mejoramiento de la enseñanza y el aprendizaje, que se sintetizan en doce puntos.

En el primer y segundo año de la Educación Secundaria Básica, se propone un bloque académico en el que los chicos tengan a los mismos profesores. De esta forma, Oliva explica que los alumnos tendrán una equivalencia de 24 meses que va a permitir un acompañamiento más personalizado y una evaluación de su evolución que respete sus tiempos de adaptación y crecimiento, para conseguir un mejor rendimiento.

Durante los últimos tres años, se contemplan trayectos alternativos, que consisten en itinerarios educativos personalizados a través de un sistema de correlatividades. Según el senador, el objetivo es que los alumnos eviten la repitencia de todo un año de cursada y puedan seguir avanzando en su recorrido académico.

Además, el texto propone, entre otras innovaciones, una jornada escolar extendida de seis u ocho horas, con remuneraciones acordes a las tareas; la capacitación y evaluación obligatoria de docentes, directivos y supervisores; la creación de Consejos de Escuela y una planificación estratégica, hábitat y diseño para la construcción de nuevas instituciones educativas en lugares estratégicos y con instalaciones amplias.

El proyecto, que será presentado en las primeras sesiones legislativas de abril, contempla que los docentes de la modalidad de educación especial se tomen un año de licencia con goce íntegro de haberes cada siete años efectivamente trabajados frente a curso. Oliva considera que, de esta manera, se compensaría a educadores que trabajan al máximo de sus posibilidades y se les daría la posibilidad de capacitarse.

Oliva señala que “estas disposiciones están pensadas para lograr una educación más inclusiva. Si bien existen casos donde los jóvenes no van a la escuela por sus condiciones socioeconómicas, en su mayoría no lo hacen porque se aburren o no encuentran un estímulo. La escuela no les ofrece las condiciones apropiadas para hacerlo”.

Informe: Gonzalo Olaberría.

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-264251-2015-01-19.html