¿Por qué un Código?

La dispersión y superposición legislativa en materia educativa es un fenómeno de larga data en la provincia de Buenos Aires. Desde la primera Constitución Provincial en 1854 a la actualidad, y a pesar de diversas reformas, no se han encontrado respuestas a la cuestión de fondo.

A lo largo de distintos gobiernos y gestiones en la Dirección de Escuelas (o los sucesivos nombres que se le fueron dando), centenares de disposiciones y reglamentaciones fueron sumándose y han generado un volumen desmesurado, a menudo innecesario, para explicar el funcionamiento y regular el sistema educativo bonaerense, uno de los mayores de Latinoamérica.

Entre los informes que Domingo Faustino Sarmiento presentaba en su primer mandato como Jefe del Departamento de Escuelas, entre 1856 y 1861, escribía: “Las leyes y reglamentos dictados en épocas distintas y con espíritu diverso creaban el caos en materia de escuelas porque definían diferentes ámbitos regulando la enseñanza”.

El proyecto de Código Educativo busca dar solución a un problema histórico: constituirse en una herramienta normativa unificada, ordenadora de las disposiciones y regulaciones que se han acumulando. De esta manera la ciudadanía podrá conocer en un cuerpo legislativo único todos los aspectos que se regulan, sus derechos y obligaciones.

Asimismo se han incorporado una serie de innovaciones que buscan jerarquizar el sistema educativo ubicando siempre al alumno en el centro del mismo.

Nos encontramos en un momento histórico particular: tenemos la oportunidad y necesidad de promover cambios. Por ello, la propuesta de Código Educativo.